20.8.09

Moritz von Oswald Trio, swing electrónico





Moritz von Oswald Trio
Vertical Ascent
Honest Jon’s








Hace unos meses vi al Moritz von Oswald Trio y salí bastante impresionado. Tampoco es la primera vez que esto me sucedía con Moritz o alguno de sus compañeros, pero aquello, aparte de bello en un sentido pre-romántico, resultó una sorpresa. La mayor, sin duda, descubrir que Sasu Ripatti (alias Luomo, alias Vladislav Delay ) es un batería como hacía mucho tiempo no veía y que la relación más aproximada era con antiguos ecos de Billy Higgins o de Max Roach que hoy siguen jugando al ping-pong en mi cabeza.


Ripatti, usando una técnica reduccionista tan extrema que no le permite usar mas de dos o tres elementos de la batería en cada pieza, tiene esa evanescente cualidad que se llama swing y esto es importante en el entorno puramente electrónico donde se mueven von Oswald y Max Loderbauer. Esto no es maquinismo a la Liebezeit o Klaus Dinger sino algo que se sitúa fuera de la cuantización propia de la música digitalizada. Bien mirado ¿Qué sentido tendría reproducir en vivo y con dos baquetas beats ya realizados millones veces con desviaciones menores a la centésima de segundo? Hace treinta años quizás ¿pero ahora? Total, que Delay es el elemento más obviamente orgánico en torno al cual se construye Vertical Ascent.

La otra parte viene de los sintetizadores de Loderbauer. No unos sintetizadores cualquiera encerrados en un Mac, sino auténticos modulares dotados de sus correspondientes secuenciadores hardware, de sus cables, sus botones, sus pedales… y sus luces. Max es un virguero reconocido y tanto sus ritmos como las erupciones de sonido sintético que libera de cuando en cuando caen a la perfección, tanto en tiempo como en colorido.

Moritz von Oswald es quien reúne ambos elementos, los trabaja en la mesa que es su fuerte y se supone que de cuando en cuando mete algún sonido de su cosecha. El resultado, si de algo adolece, es de tensión. Decir esto suena algo paradójico, una vez hemos mencionado el swing, pero es que no se le ve una finalidad (tampoco necesaria, es cierto) y el ejercicio formal parece recién comenzado, como si le faltara cierto rodaje. Es música bonita y estupenda, pero podría ser más.

En todo caso, el bueno de Moritz o seguramente la gente de Honest Jon's han tenido el buen gusto de colgar el disco en Spotify

http://open.spotify.com/album/7BnJP8RO2TDsVLbzYXqpde

1 comment:

Little Turtle said...

Muy de acuerdo.

Aunque el disco es de los que suena, por lo menos, una vez por semana y ya lleva por casa unos mesecitos...